Hablaremos
del retrato íntimo de un marginado social, Ricardo López, y de como su
obsesion hacia una cantante lo llevo a un intento de atentado con una
bomba de acido para ella y su propio suicidio.Septiembre de 1996
Ricardo López, un uruguayo de 21 años, fan de Björk, comienza a grabar en vídeo, creando una especie de diario en la que muestra su profunda obsesión con la cantante, quedando reflejado su decadente y progresivo estado spicologico.
