Psicología de la víctima de maltrato


Psicología de la víctima de maltrato
Aunque no existe un perfil único de mujer maltratada, existen una serie de características comunes en todas las víctimas: el abuso se inicia entre los 17 y 28 años; en la mitad de los casos hay antecedentes de episodios depresivos previos al abuso, y la dependencia o tendencia a establecer relaciones asimétricas con el otro sexo, aceptando reglas patriarcales en la relación.Es probable que la mujer haya sufrido malos tratos en la infancia y haya desarrollado una baja autoestima y una alta tolerancia a la violencia, ya que se trata de un modelo aprendido anteriormente.

Diversos estudios, entre ellos el realizado por la Asociación de Mujeres contra la Violación en España, demuestran que una de cada siete mujeres casadas han sido violadas o agredidas sexualmente por sus maridos. El abuso sexual dentro de la pareja es cualquier contacto realizado contra la voluntad de la mujer desde una posición de poder. Sin embargo, las mujeres tienden a minimizar este problema porque creen que los hombres tienen unas necesidades que deben satisfacer a su manera. Por ello la mayor parte de las denuncias se refieren a los golpes recibido pero no denuncian la violencia sexual. Para las víctimas la violación es un acto que se produce entre dos personas desconocidas.



El maltrato continuado genera en la mujer proceso patológico de adaptación denominado "Síndrome de la mujer maltratada". Este síndrome se caracteriza por: Indefensión aprendida: Tras fracasar en su intento por contener las agresiones, y en un contexto de baja autoestima reforzado por su incapacidad por acabar con la situación, la mujer termina asumiendo las agresiones como un castigo merecido.Pérdida del control: Consiste en la convicción de que la solución a las agresiones le son ajenas, la mujer se torna pasiva y espera las directrices de terceras personas.Baja respuesta conductual: La mujer decide no buscar más estrategias para evitar las agresiones y su respuesta ante los estímulos externos es pasiva.

Su aparente indiferencia le permite autoexigirse y culpabilizarse menos por las agresiones que sufre pero también limita de capacidad de oponerse a éstas.Identificación con el agresor: La víctima cree merecer las agresiones e incluso justifica, ante críticas externas, la conducta del agresor. Es habitual el "Síndrome de Estocolmo", que se da frecuentemente en secuestros y situaciones límite con riesgo vital y dificulta la intervención externa. Por otra parte, la intermitencia de las agresiones y el paso constante de la violencia al afecto, refuerza las relaciones de dependencia por parte de la mujer maltratada, que empeoran cuando la dependencia también es económica.



¿Por qué no le abandona? Esta pregunta es constantemente formulada por especialistas y terceras personas que contemplan casos de agresión evidente.En ocasiones las mujeres permanecen con su pareja violenta porque creen que las alternativas que tienen son peores a su situación. Se convencen de que las cosas no están tan mal y piensan que son ellas las que incitan a la violencia por no haberse quedado calladas, se culpan y se censuran. "Hay que destacar especialmente el síndrome de indefensión aprendida, porque en la situación de los malos tratos, éstos nunca vienen por un motivo concreto.

Al ver que no hay manera de evitar los malos tratos se quedan paralizadas, se inmovilizan. Por eso desde fuera da la impresión de que la mujer no quiere remediar el problema", señala la psicóloga Alejandra Fevieres.La violencia se establece progresivamente en la pareja. La mujer se deja maltratar, en algunos casos, porque se considera la principal responsable del buen funcionamiento del matrimonio y cree que éste depende de sus propias habilidades para evitar conflictos y situaciones de violencia o ruptura matrimonial.

Ante los actos de violencia se culpabilizan y sienten que merecen ser castigadas por cuestionarse los valores ideológicos que sostienen la familia, por no asumir adecuadamente su papel de madre y esposa. Por eso intentan adaptarse a los requerimientos de su marido para ser aceptadas y no maltratadas, asumiendo un papel de subordinación, con las falsas expectativas de que si ella se comporta bien no dará lugar a que su marido la maltrate.

"Su pareja les ha repetido tantas veces que no sirven para nada que terminan creyéndolo y se culpabilizan", puntualiza Favieres.La principal razón que demora o impide el abandono de la víctima es el temor a las represalias, seguida de la dependencia económica y el miedo a perder los hijos.

Rasgos de la mujer maltratada:

· Cree todos los mitos acerca de la violencia doméstica.

· Baja autoestima.

· Se siente culpable por haber sido agredida.

· Se siente fracasada como mujer, esposa y madre.

· Siente temor y pánico.

· Falta de control sobre su vida.
· Sentimientos encontrados: odia ser agredida pero cree que le han pegado por su culpa, que se lo merecía.

· Se siente incapaz de resolver su situación.

· Cree que nadie le puede ayudar a resolver su problema.

· Se siente responsable por la conducta del agresor.

· Se aísla socialmente.

· Riesgo de adicciones.

· Acepta el mito de la superioridad masculina.

· Teme al estigma del divorcio.


Según datos del Instituto de la Mujer, cerca de un millón y medio de mujeres españolas no se definen a sí mismas como víctimas. Por otro lado, 650.000 mujeres se consideran víctimas maltratadas. Es decir que tres cuartas partes de los casi dos millones de mujeres maltratadas se creen culpables de la violencia que su pareja ejerce sobre ellas y no se perciben a sí mismas como víctimas.
Comparte este Post en tu Red Social Favorita

Antisocial Psicópata Sociópata (II)

Lectura Perfiles en descarga PDF

Texto de Dr. Félix E. F. Larocca


Comparte este Post en tu Red Social Favorita

Antisocial Psicópata Sociópata I

Lectura Perfiles en descarga PDF
Texto de Dr. Félix E. F. Larocca
 


Comparte este Post en tu Red Social Favorita

Andrei Chikatilo: El Carnicero de Rostov


Nació en Ucrania el 16 de Octubre de 1936, en una pequeña aldea en tiempos de hambruna, cuando morían millones de personas cuyos cadáveres se amontonan en las calles y campos. Lo más cruel para el pequeño Andrei y su hermana era escuchar en el regazo de su madre como su hermano mayor, Stepan, había sido raptado y devorado.

Aunque no era un caso aislado en aquellos duros años treinta, el hecho marcaría notablemente al niño, quien se sentía en esos momentos más solo que nunca (ciertamente no existe ningún documento que informe acerca del nacimiento o muerte de Stepan pero la manera en como su madre se los contaba hacia que la historia pareciera verídica.)

En la escuela era muy introvertido, incapaz de aceptar su miopía, (sus primeras gafas las tuvo a los treinta años, y hasta los doce se orinó en la cama). Siempre era humillado por los otros compañeros, cualquiera podía decirle lo que fuese, él se limitaba a escuchar y a aguantar. No es de extrañar que con el tiempo, su ánimo se llenase con las lágrimas contenidas y con todas esas injurias.

A medida que iba creciendo, se hacía más tímido con las mujeres, hasta el punto de hacer fracasar su primer intento sexual, por eyacular en pocos segundos mientras abrazaba fuertemente una chica, de ahí surgieron los primeros rumores de su impotencia. Y surgió también la noción en Chikatilo de que las acciones violentas podían estimularlo, una acción tan simple como un abrazo.

Como todos los ciudadanos soviéticos sirvió en el ejército y luego se dedicó a los estudios, obteniendo tres títulos: en lengua y literatura rusa, en ingeniería y en marxismo-leninismo.

En 1971, un diploma universitario le dio el grado de maestro. Sentía una creciente atracción por las menores de doce años, y se colaba en los dormitorios para verlas en ropa interior mientras se masturbaba con la mano dentro del bolsillo. Más tarde Chikatilo se refugió en el Comunismo, pero su fijación con el dogma político rayaba en la demencia.

A pesar de su problema, pudo encontrar una esposa, y aunque era incapaz de mantener una erección, sí podía eyacular. Logró alcanzar en contadísimas ocasiones la suficiente erección para dejar embarazada a su esposa, pero no dejaba de pensar, que la naturaleza lo había castigado castrándolo al nacer. Era un marido de carácter estable y trabajador, un padre que nunca levantaba la voz ante los hijos, un respetado miembro del partido comunista que leía los periódicos y se mantenía al corriente de la actualidad. Discreto, vivía con la rigurosa austeridad que corresponde a un verdadero soviético.

En la escuela en la que trabajaba, sus alumnos se reían de él, le apodaban "el ganso" porque sus largos hombros encorvados hacían que su cuello pareciese alargado, y porque lo tenían por tonto. Él no hacía nada por remediarlo, tampoco cuando le empezaron a llamar "maricón", ni cuando le pegaban arrojándole una manta por encima o cuando lo sacaban de las aulas a patadas. Después de cierto tiempo le adquirió tanto miedo a los chicos que empezó a llevar un cuchillo a su trabajo.


El 22 de diciembre de 1978, Chikatilo mató por primera vez. Tenía 42 años. Abordó en la calle a una niña de nueve años de edad, y la convenció para que se fuera con él a una cabaña que poseía en las afueras de la ciudad.

Sabía como hablar a los niños, él mismo había sido maestro y tenía a sus dos hijos. Una vez allí la desvistió con violencia. Accidentalmente, le hizo un rasguño del que brotó sangre, hecho que le propició una erección inmediata estableciendo el vínculo fatal entre sangre y sexo.

Luego, sacó un cuchillo y se lo clavó a la niña en el estómago. Con cada puñalada notaba que se acercaba más al orgasmo, por lo que no cesó de hacerlo hasta la eyaculación.

Chikatilo había intentado satisfacer su necesidad sexual movido por la esperanza de llegar a ser igual que los demás, pero no lo era. Su flacidez y las burlas de las mujeres que se lo recordaban a cada momento, era más de lo que podía esperar. También se dio cuenta de que su placer no consistía en acariciar los genitales ajenos, sino en maltratarlos.

Dos días después de este crimen la policía encontró los restos de la niña en el río Grushovka, y cerca de la cabaña de Chikatilo una gran mancha de sangre. Los policías interrogaron al hombre, pero acabaron inculpando a otro agresor sexual, Alexander Kravchenko. Chikatilo era, por las paradojas que marcaban sus actos, más dual que nunca.

Era el típico marido sumiso y asexual. Hacía todo lo que su mujer le ordenaba o casi todo. Ella solía desear los placeres del lecho con más frecuencia que él, y eso les llevaba a frecuentes discusiones, a que ella le recordase en todo momento lo taciturno e inerte que era. Su acusación de haber molestado sexualmente a los estudiantes le costó el trabajo, pero ganó uno nuevo en una fabrica en el que tenía que estar viajando constantemente; siempre se estaba moviendo lo cual le ayudaba a escoger sus nuevas víctimas.


[Escalofriante imágen de la cabeza momificada de una de las víctimas de Chikatilo]

Tres años pasarían antes de que Chikatilo asesinara por segunda vez, el 3 de septiembre de 1981. Su segunda víctima fue Larisa Tkachenko de 17 años de edad, la convenció de ir con él al bosque para tener relaciones sexuales, pero fallo en el intento por lo que ella se río de él, esto lo enfureció, perdió el control, estranguló a la mujer y eyaculó sobre el cadáver, mordisqueó su garganta, le cortó los senos y en su frenesí se comió los pezones.


[Yelena Zakotnova primera víctima conocida.]

Luego, comenzó a lanzar aullidos mientras bailaba una danza de guerra alrededor del cuerpo, que dejó sin vida con un palo enterrado.

En esos momentos supo que volvería a matar. Los dos primeros asesinatos de Chikatilo tuvieron cierto carácter fortuito. Es posible que, en ambos casos, sus intenciones fueran solamente de índole sexual. Los gritos de terror le excitaban, pero era el asesinato en sí lo que presentaba para él el acto sexual supremo.

Su tercera víctima fue Lyuba Biryuk, fue raptada de una villa y fue acuchillada 40 veces en el bosque, le mutilaron los ojos esto se volvería algo común en sus asesinatos, la firma mortal de Chikatilo.


Chikatilo asesinó a otras 3 personas ese año, entre ellas se encontraba su primera víctima masculina, Oleg Podzhivaev de 9 años de edad.

El cuerpo no se encontró pero Chikatilo afirmó ser el responsable y que le había arrancado los genitales. La prensa estaba enloquecida con el asesino en serie, el modus operandi era siempre el mismo, sus víctimas siempre se encontraban en los bosques, con indicios de violencia y sadomasoquismo, y en ocasiones les faltaban miembros a las víctimas, eran niños, niñas y chicas jóvenes.

Entre ellos había muchos escapados de casa y retrasados mentales, pues se dejaban convencer más fácilmente y agradecían su ayuda en el laberinto del sistema de transportes local, con el que no estaban familiarizados.

En 1984 asesinó a 15 personas, mientras el tiempo entre sus asesinatos iba disminuyendo el número de víctimas iba en ascenso. Chikatilo los elegía entre la multitud en estaciones ferroviarias y en paradas de autobús, y con algún pretexto, los convencía para que lo siguieran a alguna zona boscosa. Una vez allí les infligía numerosas puñaladas (entre treinta y cincuenta).

Casi todas las víctimas sufrían la mutilaciones. A las adolescentes o chicas jóvenes les seccionaba los pechos o los pezones, ya fuera con sus afilados cuchillos o con los dientes. El útero era extirpado con tal precisión que todos los cirujanos de la provincia de Rosstov pasaron a ser sospechosos en potencia.


Mientras las violaba, se enfurecía tanto por llegar tan rápidamente al orgasmo que les machacaba la cara a golpes. Para ocultar su impotencia, a veces, con la ayuda de una ramita, colocaba el semen en la vagina de la víctima.

En el caso de los niños, los atacaba nada más hallarse a solas con ellos en el bosque: un golpe para aturdirlos con las manos atadas y unos golpes de cuchillo poco profundos para establecer su dominio sobre ellos. Posteriormente los mutilaba a mordiscos, les cortaba los genitales o solamente extirpaba los testículos, que guardaba a modo de trofeo. También arrancaba los ojos de todas sus víctimas, quizás para evitar encontrarse con sus miradas.

En algunas ocasiones realizaba estas amputaciones cuando la víctima se hallaba aún con vida, aunque no consciente. En ninguno de los casos se encontraron las partes del cuerpo seccionadas en las cercanías de la escena del crimen.

Además de los sádicos y crueles asesinatos practicaba actos de canibalismo. En sus declaraciones confesaría que le gustaba tragarse las partes del cuerpo más blanditas. En 1981, se convirtió en funcionario de abastecimiento de una fábrica, y el trabajo, que le obligaba a recorrer una buena parte de la región, le proporcionaba la tapadera perfecta.

El Instituto Serbsky de Moscú diseñó el perfil de un hombre ostensiblemente normal, probablemente casado, con un trabajo regular, y por el esperma hallado en los cuerpos de sus víctimas, se supo que su sangre era del grupo AB.

El 14 de septiembre de 1984, detuvieron a Chikatilo en el mercado de Rosstov, pues en líneas generales encajaba con la descripción del asesino, pero no pudieron demostrar nada más. Chikatilo parecía un hombre respetable, y tras hacerle un análisis de sangre, ésta resultó ser de grupo A. Enseguida fue puesto en libertad sin cargos. Por esas alturas, los archivos de la policía contenían datos de unos 26.500 sospechosos.

Cuando apareció el cadáver número treinta, los periódicos empezaron a dar noticias del posible asesino en serie, quienes todos creían un retrasado mental, a pesar que la policía no estaba de acuerdo, pues la amplia dispersión del asesino indicaba que éste disponía de un vehículo, factor que en Rusia era eliminativo.

Chikatilo fue acusado de haber robado un rollo de linoleo de su oficina, siete meses después con ese caso aun pendiente, fue arrestado por comportamiento impropio en la estación de autobuses de Rostov, fue sentenciado a 15 días en prisión, pero la policía creía que él era el asesino, así que compararon la sangre de Chikatilo con el semen encontrado en los cuerpos de las víctimas e inexplicablemente no era el mismo tipo de sangre.

Fue sentenciado a un año en cárcel por el robo del linoleo. Pero el juez simpatizó con él y lo liberó antes. Así, como vemos, los demonios siempre reciben ayuda. Chikatilo estaba de nuevo en las calles para seguir con su cruda cacería.

El 17 de octubre de 1990, volvió a matar en un bosque cercano a la estación de Donlesjoz. Este crimen absorbió a toda la policía local y a una fuerza antidisturbios de 100 hombres. Pero dos semanas después, Chikatilo volvió a actuar, y ésta vez fueron unos 600 detectives los encargados de investigar a lo largo de la línea de los bosques, en dónde montaban guardia tres o cuatro oficiales en los apeaderos más aislados.

El 6 de noviembre de 1990, uno de estos detectives, el sargento Igor Rybakov, vio surgir del bosque un hombre con traje y corbata. Mientras observaba cómo éste se lavaba las manos en la fuente advirtió que tenía un dedo vendado y una mejilla manchada de sangre. Le pidió los documentos y elevó un informe de rutina. Cinco días después encontraban un nuevo cadáver en ese mismo lugar. Estimaron que llevaba muerto más o menos una semana.


El homicida tenía que haber pasado por la estación, y el culpable no podía ser otro que el sospechoso del informe de Rybakov. Lo arrestaron el 20 de noviembre, sospechoso de haber asesinado a 36 víctimas, todos ellos mujeres y niños. Al analizar su esperma, aunque no su sangre, comprobaron que sí era AB. Un caso que se da en millones había sucedido con este demonio, ayudándolo a evadir la justicia.

El fiscal general de la provincia de Rosstov emitiría una orden de detención contra Chikatilo, efectiva a partir del 20 de noviembre de 1990. Y ese mismo día, en efecto, fue retenido por la KGB, mientras éste con paso lento y senil decía "¿Cómo pueden hacerle esto a una persona de mi edad?".

En los interrogatorios, afirmó que simplemente era un ciudadano normal, que no había cometido ningún tipo de delito, y que era objeto de una persecución absurda por parte de la policía. El 27 de noviembre prometió que estaba dispuesto a aportar pruebas de sus crímenes si no continuaban atosigándole con los interrogatorios que le recordaban los detalles. Y dos días después se derrumbó ante un psicólogo a quién acabó confesando 53 asesinatos.

Posteriormente guió a los investigadores a los distintos lugares con la esperanza de que el número de muertes lo convirtiera en un "espécimen de estudio científico".

Escribió una declaración firmada para el Fiscal General, que decía:

"Me detuvieron el 20 de noviembre de 1990 y he permanecido bajo custodia desde entonces. Quiero exponer mis sentimientos con sinceridad. Me hallo en un estado de profunda depresión, y reconozco que tengo impulsos sexuales perturbados, por eso he cometido ciertos actos. Anteriormente busqué ayuda psiquiátrica por mis dolores de cabeza, por la pérdida de memoria, el insomnio y los trastornos sexuales. Pero los tratamientos que me aplicaron o que yo puse en práctica no dieron resultados. Tengo esposa y dos hijos y sufro una debilidad sexual, impotencia. La gente se reía de mí porque no podía recordar nada. No me daba cuenta que me tocaba los genitales a menudo, y sólo me lo dijeron más tarde. Me siento humillado. La gente se burla de mí en el trabajo y en otras situaciones. Me he sentido degradado desde la infancia, y siempre he sufrido. En mi época escolar estaba hinchado a causa del hambre e iba vestido con harapos. Todo el mundo se metía conmigo. En la escuela estudiaba con tanta intensidad que a veces perdía la consciencia y me desmayaba. Soy un graduado universitario. Quería demostrar mi valía en el trabajo y me entregué a él por completo. La gente me valoraba pero se aprovechaba de mi carácter débil. Ahora que soy mayor, el aspecto sexual no tiene tanta importancia para mí, mis problemas son todos mentales (...) En los actos sexuales perversos experimentaba una especie de furor, una sensación de no tener freno. No podía controlar mis actos. Desde la niñez me he sentido insuficiente como hombre y como persona. Lo que hice no fue por el placer sexual, sino porque me proporcionaba cierta paz de mente y de alma durante largos periodos. Sobre todo después de contemplar todo tipo de películas sexuales. Lo que hice, lo hice después de mirar los vídeos de actos sexuales perversos, crueldades y horrores."

Lo que la policía dedujo de esta declaración, es que el asesino trataba de buscarse una posible salida alegando enfermedad mental, una obsesión de tratamiento psiquiátrico.


[reconstrucción de los hechos por parte de Chikatilo]

Los psiquiatras del Instituto Serbsky, no obstante, lo veían como un sádico prudente que no sufría ningún trastorno que pudiera impedirle darse cuenta que sus actos estaban mal. Eran actos premeditados.

Por esa razón, en octubre de 1991, dieron a conocer sus conclusiones, diagnosticando que el asesino estaba "legalmente cuerdo".


El juicio de Andrei Chikatilo se iniciaba en abril de 1992, y duraría hasta octubre de ese mismo año.

Éste, con la cabeza rasurada, presenció su juicio desde un cubículo de metal. El primer día deleitó a los
fotógrafos esgrimiendo una revista porno, pero más tarde, abatido, se quitó la ropa y meneó el pene gritando:

"Fijaos que inutilidad, ¿Qué os pensáis que iba a hacer con esto?"
Los jueces no dudaron en anunciar el veredicto que habían nominado: el 15 de octubre de 1992 fue sentenciado a la pena capital, y fue ejecutado en la prisión de Moscú el 16 de febrero de 1994.
Así finalmente este demonio, en peor de todos quizá, terminó sus días para bien de la sociedad. 
Comparte este Post en tu Red Social Favorita

Jeffrey Lionel Dahmer


      Jeffrey Lionel Dahmer

Se trata de un asesino en serie estadounidense cuyo perfil psicológico es prototípico del hombre carente de todo aquello que hace tolerable llevar una existencia normal. Su actitud negativa le impidió tener amigos, relaciones, trabajos, intereses, ocupaciones, dinero, esperanzas o simplemente un lugar dónde vivir. Nunca llegó a socializarse y su cavernoso interior emocional se fue degradando mientras llenaba ese enorme vacío de fantasmas.

Nació el 21 de mayo de 1960 en el hogar de un matrimonio problemático compuesto por un conocido investigador químico y una neurótica emotiva y autocompasiva. Era un niño tímido y solitario que temía el abandono y daba la impresión de estar desamparado.

El joven Jeffrey no hacía más que gritar pidiendo atención desde la temprana edad, aunque fuera subconsciente. Pero esos gritos no fueron oídos por unos padres demasiado absortos en sus propias guerras personales durante un amargo divorcio que dejó al niño con la sensación de ser abandonado.
Pronto se interesó por la anatomía animal. En el sótano de su casa guardaba un montón de huesos de conejos, pollos y otros animales, sintiendo gran curiosidad por verlos dentro de los animales vivos que manipulaba. Su familia cambió de vivienda seis veces antes de establecerse en 1968 en Ohio. La mayor parte de su infancia la pasó escondido en un cobertizo de madera en una colina cazando insectos en frascos y conservándolos en formol. Luego pasó a las ardillas, mapaches y otras piezas más grandes, transportando los cuerpos hasta el bosque, donde los dejaba pudrirse. Luego sumergía los restos en lejía para limpiar y blanquear sus huesos.

Su madre, tras una temporada en el hospital, tubo que guardar cama por el resto de sus días por haber ingerido enormes cantidades de tranquilizantes y otras drogas, hecho que ensimismaría a Dahmer en un aislamiento inquebrantable.

A los once años ya hablaba de manera monocorde. Se convirtió en un solitario, balando como una oveja en el aula de clase o comportándose como un retrasado en las tiendas para llamar la atención de sus compañeros. También comenzó a beber y a masturbarse compulsivamente utilizando revistas para homosexuales o mirando las entrañas de los animales que cazaba. A los dieciséis años solía ir borracho a clase, donde tenía un solo amigo que era proveedor de marihuana y con quien se colocaba a diario. El joven se refería al alcohol como su ´medicina´, un tónico autorrecetado con la intención de calmar sus momentos de angustia. Y ese alcohol a su vez, alimentaba su inclinación hacia la excentricidad.
A los diecisiete años, tras observar un joven que a diario pasaba haciendo jogging delante de su casa, sintió un deseo desenfrenado de poseerlo. Como no se atrevía a abordarlo para entablar una conversación, optó por coger un bate de béisbol y se dispuso a esperarlo con la idea de atacarle cuando pasara, pero afortunadamente el joven dejó de ir a correr por esa zona, salvándose de haber sido una primera víctima del atormentado Jeffrey Dahmer.

Al año siguiente, su padre abandonó el hogar, y al poco tiempo, el 18 de junio, el chico se venga recogiendo en la carretera a un autoestopista, a quién llevó a su casa y asesinó, luego metió el cuerpo en un saco de basura y lo arrojó por un barranco.
(La foto que podeis ver es la de una victima de Jeffrey,la cual los policias la hallaron en casa de él en ese estado..)

Después de esto, entró en una crisis depresiva y renunció a seguir viviendo, pero su padre lo envió a la Universidad. Allí también fue rechazado por su contínuo estado de embriaguez, y en diciembre de 1978 su padre lo obliga a alistarse en el ejército, pero sus continuas borracheras no cesan. Al licenciarse va a vivir con su abuela, en donde muestra una posible reinserción, pues comienza a ir a la iglesia, a leer la Biblia e incluso reduce su dosis de alcohol y encuentra trabajo en una fábrica...

Pero poco le duró esa vena. Al poco tiempo comenzó de nuevo a masturbarse insistentemente e incluso robó un maniquí de una tienda, que le hacía las veces de compañero sexual. También empezó a frecuentar las saunas de Milwaukee, en donde se daban cita algunos homosexuales para tener relaciones anónimas e impersonales, pero le resultaba difícil conseguir la erección mientras sus parejas estaban despiertas, por lo que optó por drogarlos con somníferos antes de mantener una relación sexual. Después de esto, ninguno de sus amantes cuando volvían en sí querían volver a saber más de él, por lo que creyó más oportuno buscar un cadáver para satisfacer sus instintos sexuales.

Esa misma noche, tras asistir al funeral de un joven de dieciocho años, fue a desenterrarlo al cementerio, pero no lo consiguió por que el suelo estaba congelado debido a las bajas temperaturas.
   

En septiembre de 1986 es arrestado por exhibicionismo indecente y desembocó a su primer análisis
psicológico, siendo diagnosticada una personalidad peligrosa.

Un año después mataba por segunda vez. Esta vez se trataba de un joven negro al que ofreció una bebida dopada. Dahmer se despertó al día siguiente encima de un cuerpo ensangrentado, pero afirma no recordar nada de lo que pasó aquella noche. Lo que sí revive es cómo tras levantarse mete el cadáver en el armario y sale a comprar una gran maleta para trasladar el cuerpo a casa de su abuela. Allí cuenta que lo guardó en el sótano y lo desmembró, envolviendo la cabeza en una manta y guardándola en una estantería para hervir más tarde el cráneo y blanquearlo.

Después de eso, Dahmer comienza a matar siempre que tenía ocasión. Seguía el mismo modus operandi: primero el flirteo ofreciendo dinero a cambio de sexo, luego les ofrecía bebida con somnífero y finalmente los estrangulaba. Después de matar a su víctima se quedaba abrazando el cadáver, pensando en cómo conservar las cabezas y formar una especie de altar en la habitación adornado con los huesos.

Dahmer seguía la predecible pauta de los asesinos en serie. Empezó matando cautelosamente asustado por sus crímenes. Luego el ritmo aumenta y se convirtió en una máquina de matar más efectiva. Está más que demostrado que estos asesinos con el tiempo se vuelven arrogantes y despreocupados convencidos de que no pueden ser apresados por ningún ser mortal, creyendo tener máximo poder y autoridad sobre los demás.

Dahmer mostraba muchas características de asesino organizado: acechaba a sus víctimas, les engañaba para llevárselos a su apartamento con la promesa de dinero y favores y después de la muerte ocultaba las pruebas de los crímenes, pero también daba muestras de ser un criminal desorganizado: realizaba actos sexuales con sus víctimas después de la muerte, consumía su carne y sangre, las mutilaba y conservaba algunas partes como recuerdos. Esta mezcla de delincuente organizado y desorganizado es lo que se denomina un asesino ´mixto´.

En una ocasión, una de sus víctimas logró marcharse antes de que las drogas surtiesen efecto, y la policía efectuó un registro de la casa, pero afirmaron no haber hallado nada...

El 30 de enero de 1989 fue declarado culpable de atentado contra el pudor en segundo grado, por seducir a un menor de 13 años con propósitos indecentes, y antes de comenzar a cumplir la condena de un año de cárcel, mató otro joven, guardó el cuerpo en el cuarto de baño y para su mayor satisfacción sexual lo mutiló y le pintó el cráneo con aerosol.

En marzo de 1990 se trasladó a vivir a un deteriorado piso, en dónde adquirió una larga mesa y dos grifos de plástico para extender los cuerpos de sus víctimas. Allí tomaba fotos de sus amantes con una cámara Polaroid una vez muertos. Luego, congelaba los órganos, comía parte de la carne y hervía el resto en una enorme olla antes de echarlos en un gran contenedor de basura preparado con ácido.


Normalmente, el caníbal rajaba los cuerpos desde el cuello hasta la ingle frotando las vísceras para procurarse un mayor placer sexual, pero llegó un momento en que este placer no era suficiente y con sus víctimas pensó en crear ´zombis´ o muertos en vida que pudiera conservar sin que se deteriorasen, agujereando los cráneos e inyectándoles un líquido.

A veces se bañaba en compañía de los cadáveres. En la nevera guardaba los corazones, en el congelador las cabezas, en el fichero los cráneos y en la cama un cuerpo descompuesto. Así lo contaron los policías que registraron su casa horrorizados una vez que lograron arrestarlo el 23 de julio tras la denuncia de otra víctima que logró fugarse de su casa.

El joven, atado con unas esposas, había alertado a la policía diciendo que un hombre con un cuchillo le había amenazado con arrancarle y comerle el corazón.

Cuando la última víctima escapó de su apartamento en medio de la agresión, el asesino aguardó tranquilamente a que llegara la policía y no hizo ningún esfuerzo por destruir u ocultar la gran cantidad de pruebas que guardaba en su domicilio: centenares de fotografías de sus víctimas tanto muertas como vivas, cráneos y partes del cuerpo en bidones, cajas y en el congelador.

Según su abogado, si no se había resistido es porque deseaba terminar con todo aquello. Deseaba ofrecer a la policía una declaración completa de lo que había hecho, puesto que no podía culpar a nadie salvo a él mismo.

Según Park Dietz, psiquiatra forense que actuó como consultor en el estudio sobre asesinos en serie del FBI, Dahmer encaja perfectamente en la subcategoría que se denomina ´marginal´: una persona propensa a la furia asesina si cree que está siendo abandonada, con una perversión capaz de realizar actos sexuales con la víctima una vez muerta. El desorden de esta personalidad marginal está marcada por el miedo al abandono y la incapacidad de tolerar el aislamiento o el aburrimiento. Una teoría habitual es que puede relacionarse con abusos en la infancia. La gente que teme el abandono puede sentirse ultrajada cuando alguien que desean que se quede va a marcharse. En este sentido, el asesino en serie normal llega a serlo por su carácter antisocial o por tener fallos de carácter y también a través de desviaciones sexuales, normalmente sádicas y necrofílicas.

Muchos niños que no reciben la atención que ansían en casa, la buscan en la escuela. Dahmer lo hizo con sus extravagancias y su comportamiento muchas veces cómico, pero terminó siendo marginado. No sólo se sintió fracasado en su casa, también en la escuela, en la Universidad y en el Ejército. Era evitado y humillado, puesto de lado. Eso debió dejarle con una terrible sensación de angustia y desamparo. Por ese motivo proyectó sus sentimientos sobre sus víctimas. Las humillaba, las descuartizaba y luego las dejaba de lado también.

El juicio comenzó el 27 de enero de 1992. Desde el principio quedó claro que le impulsaba un trastorno mental, a pesar de que él hacía todo lo posible por disimular su trastorno.

Dahmer se mostró tan sincero y cooperador como muchos otros asesinos en serie, sin embargo ni él mismo podía entender cómo había sido capaz de cometer todas aquellas atrocidades. Todos los presentes pudieron darse cuenta de hasta qué punto sus compulsiones y fantasías se habían apoderado de su mente, empujándole a seguir asesinato tras asesinato.

Después del veredicto habló por primera vez al tribunal diciendo ´Señor juez, todo ha terminado. Me siento muy mal por lo que hice a esas pobres familia y comprendo su merecido odio. Asumo toda la culpa por lo que hice. He hecho daño a mi madre, a mi padre y a mi madrastra, pero les quiero mucho.´


El Carnicero de Milwaukee fue sentenciado a un mínimo de 900 años, pero murió en la cárcel en 1994 asesinado a golpes por un recluso. Tras la noticia, los padres de Dahmer se pelearon por la posesión de su cerebro llegando incluso a enfrentarse ante los tribunales. La madre deseaba vendérselo a un hospital de investigación mental, mientras que el padre sólo deseaba enterrarlo lejos de todo el mundo y de su memoria.

También los parientes de sus víctimas, representados por un abogado, consiguieron hacer negocio con los utensilios utilizados por el asesino para trocear y desangrar. Su nevera se subastó públicamente, al igual que todo tipo de cuchillos, sierras, picadoras y taladros.

Un grupo de ciudadanos de Milwaukee compró el lote completo con intención de montar un ´museo de los horrores´ para la atracción de los turistas, pero al final no se atrevieron a llevar a cabo el proyecto y destruyeron el macabro legado del caníbal.

VICTIMAS


Comparte este Post en tu Red Social Favorita

Kathryn Schoonover: 100 Sobres de cianuro.

Kathryn Schoonover

Kathryn Schoonover pudo haberse convertido en la mayor asesina en serie de nuestros días, sobrepasando con creces el "récord" del soviético Andrei Chikatilo, pues preparaba antes de ser detenida, un asesinato masivo con cianuro que podría haber llenado su lista negra con más de un centenar de víctimas...

Aunque pueda parecer increíble y casi de ficción, esta mujer de 50 años fue arrestada el pasado domingo 23 de agosto de 1998 en Marina del Rey, California, tras ser encontrado en su poder más de cien bolsitas de plástico llenas de cianuro. Schoonover, preparaba las bolsas como si fuesen muestras de productos vitamínicos dentro de folletos publicitarios. Cada una de las bolsas iba incorporada a un folleto que promocionaba supuestas sustancias nutritivas, compuestos para mejorar el rendimiento atlético y para adelgazar (y tanto...). El incidente de esta tranquila localidad, situada a unos dieciséis kilómetros de Los Angeles, obligó a poner en estado de alerta a todas las oficinas de la región. La terrible mujer pensaba enviar los sobres con cianuro por correo a destinatarios de todo el país, elegidos al parecer, al azar... Fue descubierta accidentalmente por un usuario de la oficina postal, al que llamó la atención ver cómo la sospechosa llenaba las bolsitas plásticas con polvos de un recipiente marcado con los típicos signos de peligro que identifican a las sustancias peligrosas, una calavera con dos huesos entrecruzados. Según se dijo más tarde, ninguno de los fatídicos sobres llegó a ser depositado en los buzones de Marina del Mar, pero se ignora si pudo haber comenzado los envíos en otras localidades...

KATHRYN SCHOONOVER:  Muere a 25/3/99


EL MUNDO
Detenida una mujer californiana que pretendía enviar 100 sobres con cianuro por correo
Kathryn Schoonover, enferma de cáncer terminal, ha negado todos los cargos que se le imputan
LOS ANGELES.- Una mujer californiana, enferma de cáncer terminal, ha sido detenida por haber intentado enviar por correo al menos 100 sobres con cianuro sódico en polvo como si fuese un complemento nutritivo a residentes del área de Los Angeles y otros puntos del país. "Si esta sustancia hubiese sido enviada, hubiésemos asistido a un asesinato masivo", declaró el sheriff del condado de Los Angeles, Sherman Block.
Kathryn Schoonover, de 50 años, acusada de intento de asesinato, fue arrestada ayer en una oficina de correos de la localidad de Marina del Rey, después de que varios testigos denunciaran a la policía haber visto a una mujer llenando sobres con una sustancia sospechosa.
"Los agentes recuperaron al menos 100 sobres, que contenían publicidad de un complemento nutritivo y un sobre de plástico con aproximadamente una cucharilla de café de cianuro sódico", según ha indicado un comunicado difundido por el departamento del sheriff de Los Angeles. El cianuro estaba "empaquetado y unido a los prospectos, de forma que parecía que se trataba de una muestra del producto anunciado", precisa el comunicado.
Los sobres estaban destinados en su mayoría a residentes del área metropolitana de Los Angeles, pero los investigadores ignoran aún si existe alguna relación entre los destinatarios. Las investigaciones se dirigen a un deseo de venganza, por parte de Kathryn, al estar desesperada a causa de su enfermedad. Los sobres se podrían haber dirigido a personas conocidas por ella, amigos o conocidos del hospital donde se la trata.
La policía, que requisó también un recipiente de cianuro sódico que contenía sólo un tercera parte de su contenido, tampoco ha podido determinar si la mujer realizó otros envios antes de ser descubierta.
Aunque no ha habido heridos, la oficina de correos y un centro comercial vecino fueron evacuados para eliminar cualquier resto de cianuro, que resulta mortal si es ingerida o inhalada.
Por el momento la mujer ha negado los cargos que se le imputan, intentando convencer en todo momento de su inocencia.
FUENTE:EL MUNDO
Comparte este Post en tu Red Social Favorita

Peter Kürten: El vampiro de Düsseldorf


Peter Kürten: El vampiro de Düsseldorf

El temible "vampiro de Düsseldolf" está considerado como uno de los más sanguinarios asesinos en serie de todos los tiempos por los expertos criminólogos y psicólogos que han seguido su caso de cerca.
En la historia del crimen ningún asesino ha causado tanto terror e indignación como el creado por PETER Kürten en Düsseldorf durante el período de la postguerra. Se puede asegurar y sin exagerar que la epidemia de ultrajes sexuales y de asesinatos que ocurrieron entre febrero y noviembre de 1929 provocó una onda de horror y desprecio no solamente en Alemania, también a través del mundo entero. La extensa investigación judicial, ha intentado castigar no sólo al asesino por sus crímenes, sino también entrar en la mente y el alma de este hombre misterioso y enigmático. 


Nació en 1883 en Colonia (Alemania) en una familia tan pobre como numerosa (era el tercero de trece

hermanos), y todos habitaban bajo pésimas condiciones en un espacio muy reducido y un ambiente familiar deplorable. Su padre, en el paro, era alcohólico y de muy mal carácter, pegaba frecuentemente a su mujer e hijos.
Cuando sólo contaba con ocho años, Peter hace una primera tentativa de fuga y se escapa de casa harto de los malos tratos...

Cuando su familia se traslada a Düsserdolf en 1884, se evade de nuevo y comienza a vivir como un vagabundo, de pequeños hurtos, dando muestras a tan temprana edad de instintos criminales: disfruta estrangulando ardillas y maltratando a los perros callejeros que se cruzaban en su camino, así como a otros animales para ver correr su sangre, cometiendo además actos zoofílicos con ovejas a las que degollaba una vez alcanzado el orgasmo.
En una ocasión trata incluso de violar a una de sus hermanas más jóvenes.

La primera condena la cumpliría en 1897 por robo, y así muchos más actos delincuentes que lo obligan a pasar cerca de veinte años entre rejas.

Un estudio clínico de Kürten mediante un análisis diligente y paciente ha revelado a un asesino anormal y patológico. Los primeros asesinatos ocurrieron en la ciudad de Köln el 25 de mayo 1923. Kürten había estado robando en condominios multifamiliares. Esa tarde, él examinaba un apartamento en Köln. El mismo, narró la historia así: "Entre en una casa en el Wolfstrasse, cuyo inquilino era de apellido Klein, fui hasta la primera planta. Abrí varias puertas y no encontré nada digno de robar; pero en la cama vi a una muchacha durmiendo de aproximadamente 10 años, cubierta con una cobija gruesa de plumas".
Kürten agarró a la muchacha por el cuello y con ambas manos la ahorcó. La niña luchó por unos momentos antes de quedar inconsciente, después llevó su cuerpo al borde de la cama y penetró sus órganos genitales con sus dedos. "Tenía un pequeño cuchillo de bolsillo con el cual corte su garganta. Oí los chorros y el goteo de la sangre en la estera al lado de la cama. Salió a borbotones en un arco. La cosa entera duró cerca de tres minutos. Entonces salí, cerré la puerta otra vez y regrese a mi casa en Düsseldorf ".


El cadáver de la niña estaba pálido y su lengua había sido mordida salvajemente. En la garganta había dos heridas separadas. La superior de uno 1 a 2 milímetros de profundidad y de 9 centímetros en longitud, esta fue echa en solo movimiento de mano, mientras que la inferior había sido echa por cuatro movimientos. La primera víctima de Kürten fue una niña llamada Christine Klein de 10 años de edad, estudiante de la escuela de Köln.
Su padre, PETER Klein, administraba una taberna. Todas las sospechas del asesinato cayó inmediatamente en su hermano Otto. En la tarde anterior, Otto Klein había pedido a su hermano un préstamo y había sido negado; en un ataque violento de rabia, él había amenazado hacer algo que su hermano " recordaría toda su vida".  En el cuarto en el cual habían matado a la niña, la policía encontró un pañuelo con las iniciales "P.K." y parecía concebible la culpabilidad de Otto por el préstamo solicitado a su hermano PETER. La sospechas sobre Otto se fueron profundizando por el hecho de que el asesinato no tenia motivos aparentes; la niña había sido asfixiada, su garganta había sido cortado con un cuchillo. Había muestras de algún molestaron sexual, pero no de violación y parecía posible que Otto Klein había penetrado los órganos genitales de la niña para proporcionar un motivo evidente. Lo acusaron del asesinato de Christine, pero el jurado lo absolvió, aunque estuvo convencido en parte de su culpabilidad, las evidencias no fuera suficientemente fuertes.
Al día siguiente, Kürten entró al café Mullheim, enfrente del bar de Klein, se sentó y bebió una cerveza de botella. La charla del lugar era acerca del horrible asesinato y comento del horror e indignación que la había provocado el crimen. El apetito sádico de Kürten había despertado, sediento de sangre, pronto comenzó una serie de ataques contra la gente de Düsseldorf. En 1921 estuvo en la prisión de Altenburgo, antes de esta etapa de su vida, Kürten parece haber llevado una vida perfectamente normal y respetable.

Encontró un trabajo permanente en una fábrica se hizo muy activo en círculos de la política. Con su vida de activista político tuvo cuatro años de paz y decencia.
  


En 1925, PETER vuelve a Düsseldorf para dar rienda suelta a sus inclinaciones criminales. Kürten vio Düsseldorf otra vez a la luz de la tarde y regocijándose decía " la puesta del sol era sangre roja en mi de vuelta", interpretando esto como presagio de su destino. Cuatro años después del ataque de la niña, parecía haber controlado su instinto asesino, pero solo era un preludio a los horrores atestiguados por los habitantes de Düsseldorf en el año de 1929.


La policía de Düsseldorf se enteró de las primeras atrocidades el 9 de febrero de 1920, cuando encontraron bajo un árbol el cuerpo de una niña de ocho años de edad, Rosa Ohliger. La habían apuñalado trece veces y había tratado de quemar el cuerpo con gasolina. El asesino también la había apuñalado en la vagina y las manchas de semen en su ropa interior indicaban que había sido violada.


Las investigaciones de la época indicaban que la causa de la muerte, así como el motivo del asesino fueron la hemorragia producida por las puñaladas características y la lesión a los órganos genitales. De estas consideraciones, se pudo comprobar que el objetivo de Kürten no había sido el acto sexual, sino que él se había limpiado su dedo manchado con semen en la ropa interior de la niña y luego lo había insertado en la vagina

Seis días antes, un hombre abordó a una mujer llamada Frau Kühn, arreglo su ropa y la apuñaló en varias ocasiones. Frau sufrió veinticuatro heridas, el apetito sádico de Kürten todavía no fue satisfecho, había descubierto un estimulante sexual nuevo volviendo a las escenas de sus crímenes. "El lugar en donde ataqué Frau Kühn lo visite dos veces en la misma tarde y luego fui volví varias veces. Al hacer esto, tenía a veces eyaculaciones. Al rociar la gasolina sobre el cadáver de Ohliger y vi el fuego sobre el cuerpo, tuve una eyaculación de la altura del fuego".


Solamente cinco días después del asesinato de Rosa Ohliger, un mecánico de 45 años de edad llamado Scheer fue encontrado apuñalado en una carretera en Flingern; tenía veinte heridas de cuchillo. Al día siguiente Kürten volvió a la escena de su crimen y tenía la audacia de conversar con los detectives y policías que cubrían el caso. La policía no tenia razones para de sospechar de Kürten y hablaban de manera abierta sobre el crimen; este es un episodio fantástico que fue confirmado durante el juicio. Poco después de una serie de violaciones, arrestaron a un idiota llamado Stausberg por asaltar a dos mujeres con un lazo. Naturalmente, la policía acusa Stausberg de los ataques de febrero y por una razón desconocida confesó a todos los crímenes, fue recluido en un asilo psiquiátrico.

Fatal error para la captura del verdadero Vampiro. En agosto, sin embargo, una serie de estrangulaciones e de incidentes con puñaladas hizo ver a la policía su error, el Vampiro atacaba de nuevo. En el suburbio occidental de Lierenfeld, apuñalaron a tres personas durante la noche mientras miraban un casa en venta. Las tres víctimas fueron sujetadas y tenían heridas profundas es sus costillas y espalda.


La noche del 23 de agosto de 1929, centenares de personas celebran las fiestas de aniversario de Flehe. Aproximadamente a las 10:30 p.m. dos niñas; Gertrude Hamacher de cinco años de edad y Louise Lenzen de catorce años, habían dejado la feria y comenzaron a caminar para ir a su hogar. Una sombra apareció entre los árboles y las siguió a lo largo del camino. La sombra detuvo a las niñas y dijo a Louise: "por favor consigue algunos cigarrillos para mí yo me ocupo de tu pequeña hermana".

Louise tomó el dinero y se dirigió al parque de atracciones. El hombre tomo a Gertrude en sus brazos y la estranguló, lentamente corto su garganta con una navaja de afeitar. Louise volvió luego de unos minutos donde fue secuestrada, luego el misterioso hombre la estrangula y la decapita. En la tarde siguiente, un hombre se acercó a una empleada de servicio domestico llamada Gertrude Schulte, intentó persuadirla para tener relaciones sexuales. Cuando ella dijo se negó el grito "muere" y la apuñalo.

Afortunadamente, Schulte sobrevivió. pero no podía dar una buena descripción de su asaltador, solo dijo que era una persona de aspecto agradable de cerca de cuarenta años de edad. Kürten ahora tenia al máximo su sexualidad y su ferocidad. El aumento de los ataques convencieron a los expertos médicos que el Vampiro había perdido todo el control de sus impulsos sádicos.


En septiembre violó y asesinó a una adolescente llamada Reuter, el 12 de octubre, otra joven llamada Elizabeth Dorrier fue muerta. Estos fueron seguidos por los ataques con martillo a Frau Meurer y Frau Wanders, ambos el 25 de octubre. Düsseldorf entro en pánico solo comparado con el provocado por Jack El Destripador, los violentos crímenes seguían. El 7 de noviembre, Gertrude Albermann de cuarenta y cinco años, desaparece, dos días después un periódico local recibió una nota en su redacción indicando que el cuerpo seria encontrado en la parte posterior de una fabrica. El cuerpo fue encontrado de hecho donde el asesino había descrito, entre una masa de ladrillos y de escombros.



La había estrangulado y había sido apuñalada treinta y cinco veces. El período entre febrero y mayo de 1930 aumentaron los ataques, aunque ninguno con consecuencias fatales. A pesar de el enorme operativo para capturar al Vampiro, el asesino seguía libre y Düsseldorf estaba en protesta pública. Los medios usados por el evasivo Kürten cambiaban constantemente y como tal no proporcionada ningún modelo claro para los detectives que investigaban. En mayo de 1930, el terror corría por las calles de Düsseldorf y el Vampiro todavía estaba libre.
El 14 de mayo de 1930 una empleda doméstico llamada Maria Budlick viaja a la ciudad de Köoln en busca de trabjo, en la estación de Düsseldorf a un hombre se acercó y le ofreció indicarle la manera de abordar el transporte. Caminaron por la calles por un momento, pero cuando él comenzó a conducirla hacia un parque ella recordo repentinamente los artículos periodísticos del asesino y lo rechazo para evitar problemas.
El hombre insistió, mientras discutían un segundo hombre apareció, averiguo lo que pasaba a la pareja. Claramente trastornada, la mujer se marcho con el recien llegado, el otro hombre se perdio en la estación del ferrocarril y la dejo sola con su hombre salvador: Peter Kürten. "La mujer me dijo que estaba sin trabajo y no tenia donde ir. Ella acordó venir a mi casa en Mettmanner Strasse, entonces dijo repentinamente que ella no deseaba relaciones sexuales y me pregunto si podría encontrar en algún parte diferente para dormir".
Tomaron el tranvía a Worringerplatz y en las bodegas de maderas de Grafenberger Kürten agarró Budlick con una mano por el cuello y preguntó si él podría tenerla. "Pensé que bajo estas circunstancias cambiaría de opinión, estaba muy asustada y tenía miedo de que fuera a denunciarme a la policía, esta noche en particular no quería asesinar a Budlick, además no opuso ninguna resistencia". Kürten estaba muy tranquilo y vigilo que nadie lo mirara depositar a la mujer moribunda en la estación del tranvía. "No pensé que Budlick podría encontrar la manera de regresar a mi apartamento en el Mettmanner Strasse.
Me sorprendio mucho cuando el miércoles, 21 de mayo, la mire de nuevo en mi casa". En contra a la opinión de Kürten, Fraulein Budlick recordaba todos los detalles para volver a la casa del Vampiro. Lo más importante, es que Maria escribió una carta el 17 de mayo a un tal Frau Bruckner en donde le contaba su encuentro, la carta nunca llego a su destino por tener mal la dirección , en la oficina de correos, Frau Brugmann abrio la carta y al mirar su contenido inmediatamente llamó a la policía. Inmediatamente localizaron a María Budlick, después de dudar un rato condujo al inspector Gennat al apartamento número 71 Mettmanner Strasse. La administradora del inmueble los condujo a un cuarto vacío, Budlick lo reconoció inmediatamente y verificarón que ahí vivía un hombre llamado Peter Kürten.
Mientras que en la casa, Fraulein Budlick encontró pruebas aún más concluyente cuando su atacante entró en la casa y comenzó a subir las escaleras hacia ella. Él miraba sorprendido, pero continuó a su sitio y cerró la puerta detrás de él. Algunos momentos después salió de la casa con su sombrero tirado abajo que cubría sus ojos, miembros de la fuerza especial de policía pasaron por su lado y se perdieron al voltear la esquina. Su captura era inevitable, Kürten eligió explicar el caso de Budlick, su esposa.
Pues la tentativa de la cópula sexual se podría considerar como violación; Kürten sabia que el delito podría se muy grave y estaría preso quince años, además ya tenia historia judicial. "El jueves, el 22 de mayo, vi a mi esposa por la mañana en su casa, saque mis cosas en una maleta y alquilé un cuarto en Adlerstrasse. Dormí en un hotel hasta la mañana de viernes". Hasta este momento, nada conectaba a Kürten con los ataques del Vampiro. Solamente era sospechoso de violación, pero él sabía que tenia que encubrir su identidad. Peter Kürten describió los acontecimientos del viernes el 23 de mayo en un escrito, asi: " Hoy, 23 de mayo, por la mañana, dije a mi esposa que también era responsable del asunto de Schulte, esto significa 10 años o mas de separación para nosotros, probablemente por siempre. Mi esposa estaba inconsolable. Ella me habló del desempleo, de la carencia de medios y del hambre que pasaría a su avanzada edad. Se torno histérica, puesto que su futuro estaba totalmente sin esperanza. Entonces, por la tarde, dije a mi esposa que podría ayudarle". 
Peter confesó a su esposa que él era El Vampiro de Düsseldorf y le describió cada asesinato. Kürten entonces hizo alusión a una alta recompensa que había sido ofrecida por el descubrimiento del criminal y que ella podría conseguirla si hacia un denuncio a la policía. "Por supuesto, no estaba convencida de mi confesión, ella iba hacer algo bueno por la humanidad y la justicia. Me prometió que por la tarde iba hacer la denuncia en la policía y le asegure que no me iba a suicidar. A la 1 p.m. cuando nos separamos, fui a mi alcoba y caí dormido inmediatamente". El 24 de mayo de 1930, Frau Kürten cuenta la historia a la policía, agregando que ella había convencido a su marido para que fuera a la iglesia del St. Rochus a las 3 p.m. Para esa hora el área entera había sido rodeada y cuatro oficiales esperaron con los revólveres cargados hasta el momento que apareció Peter Kürten. El hombre sonrió y no ofreció ninguna resistencia. "No hay necesidad de estar asustados", dijo.


¿Como se crea una mente asi?
 
Indiscutiblemente, víctima de una familia destruida, Kürten nació en Köoln-Mullheim el 26 de mayo de 1883. Su niñez la paso en la miseria en una casa pequeña donde vivía una familia de 13 miembros cuyo padre era un alcohólico violento, con frecuencia llegaba ebrio y forzaba a su madre a tener relaciones sexuales y en muchas ocasiones también a sus pequeños hijos." Si mis padres no estuvieran casados, eso actos habrían sido violación", comentó Kürten. 
El Sr. Kürten era un maniático sexual y fue encarcelado por tres años acusado de incesto con una hermanare 13 años de Peter. La madre Kürten era de una familia respetable formada por cinco hermanos, hija de un comerciante. El matrimonio se acabo por causa del incesto y en 1911 se caso de nuevo, la madre de Peter muere en 1927. Los impulsos sádicos de Kürten se despertados por las escenas violentas en su propio hogar. "La familia entera sufrió por el alcoholismo de su mi padre, porque cuando él estaba ebrio era terrible, yo era el mayor de los hijos, tuve que sufrir más. Como usted puede imaginarse, nosotros sufrimos una pobreza terrible, toda porque los salarios que ganaba mi padre se los gastaba en bebidas.
 
"Vivimos todos en un cuarto y esto afecto mi vida sexual". A la edad de nueve años, Kürten hace amistad con un drogadicto con el cual comparte una habitación, un degenerado quién le mostró cómo tener relaciones sexuales con perros y la tortura a animales. Mientras que un niño normal habría rechazado estos actos, el muchacho dio la bienvenida a la amistad y se convirtió en su mejor amigo. Por esa época, Kürten ahogó a un amigo mientras jugaban en una balsa en el río Rin. 
Cuando se zambulló para rescatarlo, lo empujo bajo la balsa y lo mantuvo hasta que se ahogo. Sus impulsos sexuales se mostraron rápidamente y Kürten pronto practicaba zoofilia con ovejas y cabras en los establos próximos. Descubrió rápidamente que sentía mas placer cuando en el acto sexual apuñalaba al animal, un acto que fue realizado con mucha frecuencia. A la edad de dieciséis años, Peter robaba y se había marchado de su hogar, tuvo veintiún entradas a prisión que ocuparon veinticuatro años de su vida. 
 

Los delitos por los que se le condeno por lo general era por robo de alimentos y ropa, los cuales le daba sentencias cortas en las prisiones de Düsseldorf. Después de su detención en 1899, convivió con una prostituta masoquista mucho mayor que él, ahora sus impulsos sádicos cambiaron de los animales a las personas. El primer período largo del encarcelamiento dejó Kürten un amargo recuerdo por las condiciones penales humanas. " No condeno esas sentencias, sino que condeno la manera que se realizan en la gente joven".
El encarcelamiento introdujo a Kürten a otra perversión, a un mundo de fantasía donde él podía alcanzar eyaculaciones imaginando actos sexuales brutales, estas fantasías se convirtieron en su gran obsesión, así rompió las reglas de la prisión de modo que pudiera ser condenado al confinamiento solitario. Esta demostró ser la atmósfera ideal para soñar despierto su mundo sádico. Poco después de salir de prisión, Kürten hizo su primer ataque contra una muchacha durante la relación sexual, dejándola muerta en las maderas de Grafenberg, pero nunca se encontro su cuerpo. Sus entrdas a la carcel siguieron y las sensaciones de Kürten por la injusticia fueron consolidadas. Así que lo mas preocupante para la gente de Düsseldorf, de sus fantasías sexuales y sádicas, era ahora su venganza a la sociedad.
 
EL ENSAYO DE UNA CONFESION 
 
Una vez bajo detenido, Kürten entabla una amistad con un notable psicólogo alemán, el profesor Karl Berg, que luego escribiría un libro para comprender mejor al misterioso asesino. Berg se gano la confianza del prisionero y logro entrar a su fascinante mente. La memoria de Kürten era más que extraordinaria y la viveza con la que describía todos los detalles sus crímenes daba entender que de verdad disfrutaba de sus actos. Cuando Kürten se ocupó de las cosas que no tenían ningún valor emocional para él, su memoria era a menudo muy defectuosa. La manera con la cual Kürten describió todas sus crímenes era sorprendente.
 
Los enumero durante su confesión comenzando con No.1 y terminando con No.79. Mientas dictaba al persona que taquigrafiaba, Kürten mostró disfrutar las caras horrorizadas de muchos oficiales de policía que escucharon confesión. La policía dudaba de la veracidad de sus palabras, fueron examinadas por eminentes magistrados y luego por el profesor Berg, hasta el mismo Kürten reconoció el escepticismo obvio con respecto a su confesión y por lo tanto tomó mas tiempo para describir cada crimen con exactitud a Berg. La motivación de Kürten para la confesión era simplemente asegurar un futuro lucrativo a su esposa, este es uno de los aspectos más misteriosos de su personalidad, ahora quería pagar todo el sufrimiento a su esposa Frau Kürten, a pesar de todo la amaba mucho y se desesperaba al pensar que en el futuro sufriria. 


"Había acabado ya con mi vida, sabía que la policía estaba tras mi pista. Quería dar a mi esposa una vejes despreocupada, porque no le dan derecho por lo menos a una parte de la recompensa. Es por eso que me entregue y confesé todos mis crímenes". Sospechoso de nueve asesinatos y culpable de siete, el juicio del Vampiro de Düsseldorf se abre el 13 de 1931. Un jaula especial del tamaño de un hombre había sido construida dentro del juzgado para prevenir su escape y detrás de ella se expusieron algunos objetos espantosos del museo de Kürten, los cráneos de sus víctimas y piezas del cuerpo que visualizan lesiones infligidas por el asesino, cada uno meticulosamente presentado en orden cronológico. Los cuchillos, la cuerda, la tijera y un martillo estaban en la demostración, junto con muchos artículos de la ropa y de una espada que él enterraba a una mujer. Era de hecho una exposición espantosa. Los presentes estaban horrorizados, el Vampiro entro muy elegante, el cabello cuidadosamente dividido por la mitad.  
 
Kürten tenía la mirada de un hombre de negocios en banca rota, Hablando con una voz reservada, negó su confesión anterior y presentó inicialmente una súplica de inocencia al magistrado. Dijo, que había confesado los crímenes en la primera ocasión para asegurar solamente la recompensa para su esposa. Después de dos meses Kürten volvió a aceptar su confesión inicial. La ampliación detallada de los crímenes era más monstruosa que cualquier persona se había imaginado, los doctores más brillantes de Alemania atestiguaron que Kürten : "siempre fue responsable de sus acciones". El motivo fue conocido desde comienzo; él deseó de venganza de la sociedad por los males que él había sufrido en la prisión.
 
En respuesta a la pregunta de los jueces si él tenía un remordimiento por los actos, Kuerten contestó: " No tengo ninguno. nunca pensé qué lo hice era malo, aunque la sociedad humana lo condena. Mi sangre y la sangre de mis víctimas estarán en las vidas de mis torturadores. Debe haber un ser más alto quién dio en la primera chispa vital a la vida. Ese ser más alto juzgaría mis acciones buenas y cobrara venganza de esta injusticia. Los castigos que he sufrido han destruido todas mis sensaciones como humano. Por eso era qué no tenía ninguna compasión para mis víctimas". Con una voz fría, Kürten describió una vida en la cual se combinaban varios factores como el ambiente familiar, la herencia y el sistema penal alemán, que habían fomentado su personalidad sádica. 
La corte quedo aterrorizada cuando el Vampiro dio a conocer sus pensamientos para causar accidentes en donde se involucraba millares de personas. "Me causa gran placer estas visiones donde la gente pueda observar a una mujer desnuda". Kuerten continuó narrando los detalles de sus asesinatos en forma individual, lo hacia de una manera tan organizada que nunca se había visto antes. Su defensa, entre ellos el Dr. Wehner, tenían la tarea desesperada de intentar probar locura de su apoderado.
"Kürten es todo un misterio para mí. No puedo desifrarlo. No tiene una conducta en común con los demás asesinos en serie, Peter ha asesinado a hombres, a mujeres, a niños y a animales; ha matado a cualquier cosa que encontró". El jurado tomó solo media hora para dar un veredicto unamime: culpable de todos los cargos.
 
 

El juez lo condeno a muerte, Kürten se comportó tranquilo y no se noto en su rostro ningún signo de arrepentimiento. El 2 julio de 1932, el vampiro de Düsseldorf cayo muerto ante una guillotina erigida en la prisión de Klingelputz. Kürten expresó su deseo terrenal antes de pasar al patíbulo: " Dígame ", le pregunto al psiquiatra de la prisión, " después de que mi cabeza se haya desprendido del cuerpo, podré oír, por lo menos por un momento, el sonido de mi propia sangre cuando brote de mi cuello? ", quedo en silencio por un momento y agrego "sería el mayor placer para terminar todos mis placeres." 
 
LA MENTE SPICOPATA
No se puede justificar a un asesino en serie, casi todos ellos tienen los mismos factores que influyen en su comportamiento. Peter Kürten no es diferente y exhibe muchas características del asesino "sed de lujuria". Él era, un psicópata maniático sexual, un individuo tan egocéntrico que, ante sus ojos, ningún otro humano importó.
Kürten admitió una sensación de tensión antes y después el crimen: una condición que convenció a los expertos del carácter sexual de sus asesinatos. Los ataques fueron planeados y realizados para alcanzar una satisfacción sexual que se podría obtener solamente con actos de violencia. Esto es egoísmo monstruoso y único, la satisfacción de los impulsos sexuales sin importar lo que pase. "Cometí mis actos por impulsos sádicos, conseguí placer al ver el resplandor del fuego y los gritos pidiendo ayuda". Su aspecto físico era de constitución atlética, muy aseado y siempre bien afeitado. 
 
En todos sus hábitos personales, era meticuloso y de tendencia narcisista que se reflejó en la autosatisfacción del hombre interno. Kürten se amó y era el núcleo de su tragedia, no podía amar a otro humano. En los exámenes, Kürten siempre recordó la miserias de su niñez y de el tiempo perdido en prisión. Habló siempre de ellos con gran amargura y a menudo los culpaba de su comportamiento. Kürten no sufría de ninguna enfermedad orgánica o de cualquier enfermedad mental funcional y por lo tanto era responsable ante la ley de sus crímenes.
"Ustedes son una partida de sinvergüenzas, que era más o menos de la clase que me quería vengar. Por ejemplo, mato alguien que es inocente y no es responsable de las cosas que me ha echo la sociedad, pero si realmente hay justicia en la tierra que compensa, entonces mis temores deben ser mostrados sin saber quien los cometió". Esta idea de venganza en el caso de Kürten, se arraiga en sadismo y es una máscara para la satisfacción sexual. 
Aunque fueron estudiados por los analistas en la prisión, estos factores nunca se parecían venir en un futuro. Una diagnostico básico en la prisión del sadismo en el paciente habría salvado muchas vidas, pero Kürten estaba libre para ejecutar sus crímenes. Kürten con sus crímenes buscaba reconocimiento, sabia de sus tendencias sádicas, pero siempre echo la culpa a su educación y las prisiones.
En ocasiones se disculpaba por su conducta malvada ante sus víctimas, esto es inusual en los asesinos en serie que normalmente están convencidos de sus actos. Entre todas las tendencias psicopátas exhibidas por Kürten es interesante su inclinación a mentir y de engañar, siempre mostrándose como un ciudadano respetable. Un aspecto contradictorio de Kürten es la lealtad inmensa mostrada a su esposa.
 
Para este asesino, la infidelidad en sus violaciones pesaba más que los asesinatos sangrientos. Un carácter incomprensible, Frau Kürten exhibió gran humildad a través de su vida casada y consideró los malos tiempos con Peter como castigo para su existencia anterior. "Mis relaciones con mi esposa eran siempre buenas. No la amé de la manera sensual, sino que tuve admiración para su carácter fino". Quizás el amor que Kürten sintió por su esposa nunca lo pudo comprender.
 
 
Peter Kürten (26 de mayo de 1883-el 2 de julio de 1931) fue un asesino en serie alemán denominado El vampiro de Düsseldorf por los medios de comunicación. Cometió una serie de delitos sexuales, agresiones y asesinatos contra los adultos y los niños, más notablemente a partir de febrero a noviembre de 1929 en Düsseldorf. 
 

En 1931 los científicos trataron de examinar las irregularidades en Kürten del cerebro en un intento de explicar su personalidad y comportamiento. Su cabeza fue disecada y momificados y se encuentra actualmente en exhibición en el Museo Ripley's Believe It or Not! museo de Wisconsin Dells.
 

 
Comparte este Post en tu Red Social Favorita

Bob Berdella: El Carnicero de Kansas


BOB BERDELLA EL CARNICERO DE KANSAS


4315 Charlotte en Kansas city es la dirección donde Bob Berdella asesino a seis hombres jovenes, desmenbrandolos en su bañera y guardando los pedazos en bolsas hasta la recogida de la basura del lunes por la mañana. Aparentemente siempre actuaba los fines de semana, de modo que mantenía a sus víctimas descuartizadas en su casa hasta el lunes siguiente. Como muchos otros asesinos en serie realizaba fotografías con su polaroid a sus víctimas.


Berdella tenía 39 años de edad y era propietario de una tienda de objetos curiosos como lamparas de lava, imitaciones de calaveras, incienso, etc.

Su secreto se desvelo cuando uno de los secuestrados antes de ser asesinado consiguio escapar saltando por una ventana, completamente desnudo y con tan solo un collar de perro.

Berdella más tarde confeso haber asesinado a seis hombres en esos años, algunos por inyección letal y otros por asfixia. El dijo que distribuía los trozos de los cadaveres en bolsas de basura y se los entregaba a los basureros como si se tratase de basura normal

Su modo de actuar era simple contrataba los servicios de un prostituto le llevaba a su casa y alli tran maniatarle comenzaba a torturarle hasta que le causaba su muerte.

4 años después de si ingreso en prisión por cadena perpetúa murió de un ataque al corazón, aunque existen hipotesis de que fue asesinado suministrandole un veneno en su comida



Chris Bryson Abril de 1988,
una de sus víctimas murió por
una ruptura de las paredes del
recto al meterle el brazo entero.


Cabeza humana encontrada enterrada
en la parte de atras del jardín de
Berdella, se recononocio la cabeza
como la de Larry Pearson.


James Ferris Septiembre de 1985
fue amordazado y como se puede
obsevar en la fotografía se le
suministró una inyección letal. 


La calavera humana que se encontro
en uno de sus cuartos más tarde se
identificó como la de Robert Sheldon.



Tras dos semanas de secuestro y
torturas, este hombre estaba tan desmejorado que costo reconocerlo.

Stoops recibiendo una descarga
eléctrica de Berdella la descarga
es de 7.700 voltios.


Larry Pearson amordazado y atado con
una cuerda de piano, se observa que
tiene clavada una aguja en el cuello.

Larry Pearson otra vez con su cara
desgarrada y su mano derecha
rota y cortada del forcejeo.
Comparte este Post en tu Red Social Favorita

MAPA DESAPARECIDOS


Ver Desaparecidos - Missing People en un mapa más grande

Juego de ingenio y Logica ONLINE ¿Te atreves?

 

Recomendaciones, Agradecimientos, Notas y Creditos

En Criminal Descubierto aceptamos Publicaciones. Si deseas Publicar un articulo, escribe a criminal-descubierto@live.com y tras revisar contenido se realizara la publicación. También se acepta complementación de información de lo ya publicado.Toda la información de este blog ha sido recopilada bajo investigaciones vía red publicadas ya existentes, por lo que si existiera alguna foto con derechos de Copyright Infórmenos y añadiremos fuente o propietario bajo la misma.
Gracias a todos los colaboradores de este Blog, dando especial mención a Tata por sus interminables aportes de información.
Un gran abrazo a Marco Besas desde este mi espacio en el cual siempre sera bienvenido.